viernes, noviembre 30, 2007

CERTEZA



todo lo que sabías dejó de pertenecerte
incólume llega Hades a tu puerta
trastoca aquellas voces que te eran familiares

se perdió el horizonte
en brumas que arropan distancia
y la huella tatuada en tu espalda
extravió la brújula

¿qué queda del que fuiste?

hurgás bolsillos en pos de respuestas
más es mudo el cuadro
que dibuja ausencia

y se calla la brisa que refresca tu aura
y renacen acordes de laúdes muertos

todo lo que sabías dejó de pertenecerte

hasta esta insanía de dibujar pesares
en espejos rotos


©Viviana Álvarez

salgo de mí...


salgo de mí
atravieso desvanes
aceras que no te nombran

salgo de vos
tras quimeras que laceran
venas sacramentales

salgo del universo
a parir desiertos

recuerdos de edenes
que no florecen al canto
de avatares que copulan
fatiga


©Viviana Álvarez

lunes, noviembre 26, 2007

ÚLTIMA MELANCOLÍA



Gasté mis últimas ilusiones tras tus pasos. Dilapidé sonrisas buscando la senda hasta tu llanura. Monté corceles de espanto en mi travesía.

Traspuse baldíos y desiertos por el canto de tu voz. Agonicé en cien hogueras por el roce de tus manos. Y mis cenizas volaron en alas de cuervos hasta el camposanto del olvido.

Hoy abrazo melancolía, compañera constante.

Mis brazos están vacíos.


©Viviana Álvarez

SI ABRO PUERTAS



Miro la noche palidecer desde mí. Languidece otra luna en un cielo extraño. Me voy adentrando en mi melancolía, con tu nombre a fuego en mi espalda.

Miro un amanecer, uno más con tu recuerdo entre mis sábanas. Y no entiendo por qué. No entiendo tu ausencia, no entiendo al dolor que lacera mi sangre.

Transito veredas que llevan a ninguna parte. Desconsoladas aceras que sienten mis pasos. Que vibran mi andar. Y no te encuentro.

Abrí todas las puertas, hurgué cada mirada, cada pestaña, cada mano; pero las tuyas estaban perdidas.

Como mis ansias.

©Viviana Álvarez

sábado, noviembre 24, 2007

displicente olvido...


displicente olvido
demora su llegada

no borra las llagas
de mi piel

que te nombra

©Viviana Álvarez

por la mueca que devuelve el muro...


por la mueca que devuelve el muro
conjuré astros
prometí silencio

por las formas que me asaltan
invité fantasmas
a copular espanto

por el cielo que no se abre
y la tierra que me traga
destejo arenas

busco oasis

encuentro lamentos


©Viviana Álvarez

sé de tu vida allende distancia...


sé de tu vida allende distancia
inabarcable páramo
de sudor y estío

©Viviana Álvarez

por qué saben a murmullo...


por qué saben a murmullo
tus labios
si ya no rozan mi piel

por qué me trae el viento
tu mueca
si no distingo
tu decir

por qué mi empeño en sentirte
si tus manos extranjeras
divagan por otro lar


©Viviana Álvarez

domingo, noviembre 18, 2007

CONVERSACIONES CON MI INTERIOR





Te hablo de la melancolía. De la amiga que me habita desde que nací. Aparece, se queda un tiempo y luego se marcha hasta nuevo aviso.

Te hablo de la cosquilla en la panza y los ojos tristes, que buscan en el aire no sé qué maravilloso universo para huir. Huir de la realidad que duele y pesa. Que asfixia por momentos.

Te hablo de desazón, desgano. Cuando tenés ganas de estar debajo de un árbol frondoso y fundirte en su verde.

Claro, me dirás... "¿Pero estás loca?" y he de responderte que sí. Que hay días que siento que no encajo en este mundo. Entonces invento el mío. Mi propio universo. Donde me refugio de los humanos dogmáticos.

Porque no me gustan los dogmas, escapo a las costumbres, no me gusta ser una mancha más en la manada. Y sabés que no es egocentrismo. No me gusta resaltar. Eso lo quiero para mí. Mi profunda convicción de no ser una más.

Y vaya si soy distinta. Sé, asumo que pienso de manera diferente, que soy bastante salmón y poco convencional. Al fin, ¿de qué te sirve adaptarte a las reglas sociales? Si total, cuando quieren te lapidan con sus razones, que no tienen por qué ser las tuyas.

Te hablo desde una sensibilidad a flor de piel, a flor de vida. A flor de lágrimas que se escapan por motivos que para muchos son triviales. Y no me importa.

Bien sabés que no me importa lo que piensen los otros. Que hay hasta una envidia malsana cuando levantan el dedo acusador y te tildan de "diferente" o "inadaptado". En definitiva, mueren por estar en mi lugar, pero no se atreven. Porque hay que saber hacerse cargo del camino elegido. Entonces es mejor transitar el que los demás eligieron por ellos.

¿A cuenta de qué dar tantas explicaciones? No me interesa. Sé que no hago mal a nadie. Quién no me soporta, no me transita. Tampoco los dejo. Aprendí a elegir mi compañía. No me gustan los mediocres, los hipócritas, los que se engalanan con su ego desmedido, los insensibles, los pacatos.

En fin, soy. Brutalmente franca a veces. Intento mi senda sin dejar tendales tras de mi andar. No tengo ases en la manga, no me gustan, no los necesito. Soy la que te habla, la que ahora garabatea esta hoja, procurando entiendas mi esencia.


Y puedas algún día mirarte en mis ojos.



©Viviana Álvarez

sábado, noviembre 17, 2007

ventanas ciegas


ventanas ciegas
sol del este no brilla
tu voz ausente

©Viviana Álvarez

martes, noviembre 06, 2007

A Viviana Álvarez

Un regalo desde Estrellas y Latidos, un grupo que siempre he de llevar en mi corazón. Mi gratitud para cada uno de ustedes amigos...

sábado, noviembre 03, 2007

¿CÓMO DECIRTE? IX



¿Cómo decirte que decidí abandonar tu recuerdo? Que ya no tengo interrogantes ni dudas. Sólo distancia.
¿Cómo decirte que es bruma mi pensamiento cuando vuela hasta vos? Que ya no divaga mi alma ante la certeza de saberte.
¿Cómo decirte que hoy cierro una etapa? Que ya no te pienso y se agotaron mis ansias después de escuchar tu voz.


©Viviana Álvarez

REQUIEM


huyo de las voces
y el susurro inquietante

atravieso el valle de los muertos
en alas de corceles
y duendes clarividentes

soy ritual y herida
que se esparce sobre arena


©Viviana Álvarez