domingo, agosto 10, 2008

MUSITACIONES


Tomar de golpe la esquina más cercana y no dar vuelta. Enfrentar la senda, a sabiendas que no hay retorno. Que atrás quedaron temores y venganzas. Sueños extraviados y anhelos incumplidos.
Seguir desprovisto, sin tomar atajos, hasta el borde.
Reverenciar aquella naturaleza íntima que no puede soslayarse y es combustible a la maquinaria vital que mantiene la lumbre contra tempestades y solsticios. Aquella, que atempera dilaciones y escarnios en la brutal sinuosidad de inconclusiones.
Ser Fénix, Casandra o Perséfone para renacer en viento y aniquilar espanto.

©Viviana Álvarez

2 comentarios:

mercedes sáenz dijo...

Vivi este texto tiene una cosa distinta al ritmo de tus poemas, es de una continuidad muy bella, cómo algo musical en su extensión. Del significado ni hablamos porque es buenísimo. Me encanta! Un abrazo Merci

Biolumínica dijo...

Me encanto este tambien.
Me guarde una copia.