
Dejo en tus manos mi solitud y las despobladas eternidades que acunan mi interior. Dejo mis nostalgias y reconditudes. El vacío de mis aristas. Cada dolor para que forjes mariposas.
Dejo en tus manos mi melancolía y la radiante esfera de mis sueños inconclusos. Cada ilusión no concebida y las yermas planicies de mi esfera. Las voces que me pueblan y los silencios que evaden respuestas.
Dejo en tus manos la desnudez de mi alma. Los pequeños poblados de quién soy y una mirada que te busca en noches de luna.
©Viviana Álvarez
8 comentarios:
Que bello poema en prosa, Vivi!!!Me encantó!!! (y reflejó...)
Cariños..Caro
El último pedido de un corazón en un tiempo muy bello! Abrazo, Merci
creo que estoy aprendiendo bastante de lo que puedo leer aquí, si tienes tiempo, me gustaría que dejaras una opinión sobre lo que escribo, aún soy un principiante, pero espero ir mejorando
http://unaventanatapiadaconpalabras.blogspot.com
un saludo
Escribirlo en prosa parece acentuar su etereidad. Melancólico y lindo poema.
La entrega es total, ancha la confianza, la palabra: hermosa.
Lindo, gracias, Viviana.
Lindas palabras Viviana, llenas de melancolía, dolorosa poesía.
Cariños
"Dejo en tus manos mi solitud y las despobladas eternidades que acunan mi interior".......Cuanta entrega,que lindo es!!!.
Saludos.
Te invito a pasar por mi blog ...y a que me enlaces.
Te estarè enlazando.Gracias.
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