Porque la poesía es la vida misma, porque somos alma vagando en letras, porque cada gota de agua, al deslizarse, talla un poema.
Por la vida, las letras, la poesía...
Vació aquel líquido fangoso cuando el Caballero del Temple pasó en bicicleta. Para su sorpresa, aquel Hombre eran sus sueños que escapaban de su encuentro.